“La
difícil situación que se vive en Maicao es crítica y deja un panorama
desalentador para la población”.
La
sociedad civil no se cansa de advertir, de pedir medidas de anticipar la
situación y lamentablemente se encuentra con una administración municipal de
oídos sordos. La pandemia se ha manejado extremadamente mal, con los procesos
de trazabilidad, seguimiento, con resultados de exámenes, con el desfase de la
información.
La
ciudadanía lamenta mucho la indiferencia de la autoridad local. Estamos
entrando en otro periodo de prolongación de la cuarentena y no bajan las
cifras. No hemos tenido señal de ninguna mejora, con un sistema hospitalario
y de salud en el límite.
La
primera medida y cacareada para afrontar la pandemia, fue la contratación para
compra de ataúdes, que fue vista como un interés contractual-económico, que
como una estrategia encaminada a salvar el mayor de vidas posibles.
Luego
emprenden la contratación de carros para la distribución de ayudas alimentarias
sin haber registro en Secop de la contratación para la compra de ayudas
humanitarias.
El
alcalde de otro acto desesperado y sin planificación anuncia que el costo de la
desinfección de las calles de la ciudad, serian cargadas a los usuarios en su
facturación de servicios públicos, pero las únicas actividades de desinfección
fueron realizadas por la Gobernación de La Guajira, que las veedurías ciudadanas
verifiquen si dichas acciones se cumplieron y si fueron cobradas.
Se
presentaba un descontrol en las calles debido al pago de los subsidios del estado, nuevamente
por la queja desesperada de la ciudadanía y medios de comunicación, se vieron
obligados a tomar medidas, y se puede sentir una tensa organización del
personal apostados en la vía pública.
Luego
acuden a el nombramiento de un Gerente covid-19, en otro ya reiterado acto
desesperado, pero que a la postre sólo quedó en eso, en nombramiento, todavía
no se conoce por viva voz del gerente, que acciones emprenden para controlar y
manejar la propagación del covid-19 y el manejo de los pacientes aislados en
sus casas.
A
todo eso se le suma de la falta del manejo de la información por medio de los
boletines de la “Situación Epidemiológica”, el último de que se obtuvo reporte
fue el de 03/07/2020, por eso vieron otra vez obligados por la presión a volver
informar, y quedando evidenciado que es una administración donde la ciudadanía
por redes sociales le pone la plana y les organiza las tareas.
Y
para terminar la semana que acaba de pasar, llegaron a Maicao los diez
ventiladores mecánicos enviados por el Ministerio de Salud, pero se presenta un
caso especial y es que no estaban listas las instalaciones donde se ubicará
esas camas UCI y tampoco se cuenta con el personal capacitado para la operación
y calibración de un equipo que es importante por su elevado costo, pero es más
importante por el trabajo que desarrollará en La Guajira para salvar vidas.
Ahora
la situación es muy crítica. Todavía no se ha tenido ningún caso de éxito en
una UCI, es decir, no han reportado que se haya sacado con vida a un paciente
con COVID-19 que llegó en condición grave. La mortalidad es muy alta en el caso
de los que ingresan a cuidados intensivos.
Pero
seguiremos viendo a un alcalde en operativos cinematográficos solo nocturnos,
que hasta el momento arrojan como
resultado el decomiso de un carro de peto y la captura de su humilde vendedor.
En videos donde anuncia temas que no son de soporte de salvaguardar la vida del
pueblo que lo eligió, y en programas radiales donde todo lo simplifica en
depositar sus responsabilidades en solo decir “un pueblo indisciplinado”.
Esta
es la carta de presentación de un gobierno débil e inoperante. Maicao
está en estado crítico, y el culpable parece ser otra enfermedad, aún más grave
que la covid-19: el mal manejo de la pandemia, un virus que parece extenderse
en el resto del municipio.


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